-¿Amor? No sé lo que es eso- Decía Peter Pan.
Ojalá yo
pudiera decir lo mismo.
Tal vez puedo. Tal vez es sólo un capricho por saciar
un vacío.
"Y yo te voy a esperar,
y no me voy a pintar,
yo sé que te gusto mucho cuando me ves natural"
El amor es como la plastilina, tan suave, tan moldeable que olvidamos
que para que se moldee tenemos que esforzarnos para hacerlo.
"Y llegaré tan puntual, no quiero perder más tiempo,
cada segundo que tardas es un beso que te resto"
Queremos que las
cosas se hagan solas, pero como somos humanos, lógicos y autómatas, recurrimos
al sentido común para buscar un culpable. No hay nadie más a quien culpar sino
al compañero de ese amor.
"Me pondré el vestido azul, ese que te gusta más,
dejaré mi pelo suelto para que baile en el viento"
En mi caso, funciona en parte así y en parte no: hay
veces en que tu moldeas, y el otro se queda sólo admirando cómo las cosas se
construyen solas, con un cinismo de no creer.
"Y en nuestra esquina de siempre, el aire se ha perfumado,
porque en todas las ventanas, el amor se está asomando"
Hay veces en que una mala racha
termina siendo la vida entera.
"Pero él no vino nunca, no llegó,
y mi vestido azúl se me arrugó,
esta esquina no es mi esquina
y este amor ya no es mi amor"
Peter Pan dejó las cosas a un lado, dejó el amor por temor. Yo soy como Peter Pan.
"Me fui llorando despacio,
me fui dejando el corazón"
Aún
soy un principiante en eso del amor.
"No vino.
No llegó"
Lo más difícil fue lo que alguna vez dije:
“Cuando ya lo has visto todo, la desmotivación te inunda y la vida ya no tiene
mucho sentido”, y en parte, es natural. Es un deseo ya cumplido. O tal vez, un
sueño si es por lo único que has trabajado toda tu vida. Siento que el resto de
campos están casi cumplidos por haberlos entendido. Ahora me toca el amor. El
terreno del amor. Y tengo miedo.
Como Peter Pan. Como el desgraciado que dejó a floricienta.
"I don't fall in love. I just fake it. I don't fall in love. I don't fall in love"